domingo, 18 de octubre de 2015

Últimas tendencias en educación canina



Quienes tengáis un perro en casa sabéis lo complicado que a veces puede resultar educarlo para mejorar la convivencia y hacer que haga lo que tú quieres que haga. A lo largo de los años han sido muchas las tendencias en educación canina que se han desarrollado: algunas se han ido descartando con el tiempo y otras perduran hasta día de hoy. Aún así, se trata de una ciencia que no para de crecer y evolucionar, y os queremos hablar de las últimas tendencias que han surgido en este ámbito.

Qué hay de nuevo en la educación canina

Hay varias corrientes. Por ejemplo, la primera sería la que engloba las técnicas que se basan en el aprendizaje mediante inputs negativos y positivos. Es decir: si el perro hace algo bueno se da un input positivo, mientras que si hace algo que no debería hacer, se da un input negativo. Esto puede llevar a ciertas confusiones y hay muchas personas que han rechazado el tener que dar inputs negativos (sean del tipo que sean). De allí surgió lo que se viene llamando “educación canina en positivo”, en donde solo se premian aquellas cosas que se hacen bien.

Adiestrar en positivo

La primera vez en acuñarse y utilizarse este término fue en los años 40 y de la mano de B.F. Skinner. Desde un buen principio despertó bastante el interés y fueron muchos los que empezaron a desarrollar el método, aunque hasta hace unos quince años (más o menos a finales de los 90) no se puso en marcha como lo conocemos ahora. Todo fue gracias a un libro escrito por Karen Pryor, que se llamaba “No lo mates… enséñale”

El adiestramiento en positivo, como hemos dicho, se basa en hacerle entender al perro qué cosas son las que están bien. Se le dan recompensas, aunque no siempre son las mismas (no tiene porqué ser siempre comida, por ejemplo). Los resultados son muy buenos y esto ha hecho que poco a poco sean más las personas que se hayan interesado en estos métodos. Al final los resultados on muy positivos, porque el perro acaba aprendiendo igualmente y se evita que pasen por fases de dolor o miedo, cosa muy frecuente en otras técnicas.

Clicker

Hay un sistema que se suele vincular mucho a este tipo de métodos, y es el cliker. Se trata de un aparato pequeño que emite unos sonidos que son prácticamente inaudibles para el humano pero en cambio los perros lo oyen perfectamente. 

Normalmente lo que se hace es que cada vez que el perro hace una acción bien se hace clic en el pulsador y automáticamente se le debe dar una recompensa. Es un sistema para mejorar la relación entre el dueño y el perro, y conseguir que lo asocie más rápidamente. El cliker no es nunca la recompensa en sí, y esto es muy importante que se tenga en cuenta. Un consejo para los que usan este método: si se tiene más de un perro en casa, lo ideal es que se compren dos clickers diferentes, para que cada perro asocie su sonido con él.


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