martes, 8 de marzo de 2016

El Porno Gratis. Un espejo XXX en la vida sexual

“LA PORNOGRAFÍA ES UN ESPEJO de la sociedad en que vivimos”. Así es como la fotógrafa y documentalista Katia Repina ve la industria del sexo xxx y el porno gratis. Con el anhelo de retratar sensaciones, miradas, humanizar estereotipos y conocer el interior menos explícito de esta realidad, la autora decide, un día, adentrarse como fotógrafa en el mundo de la pornografía.

La realidad del Porno XXX y Porno Gratis en la sociedad

Durante tres años asiste a rodajes de películas en porno castellano y conoce actrices, actores y productores de reconocida trayectoria. Siempre va acompañada del objetivo de su cámara con la intención de descubrir la cara más íntima que esconde este universo contradictorio y capaz de convertir el cuerpo y el sexo en instrumentos frívolos de consumo.

Los instantes retratados por Repina nunca descuiden la calidad estética, la principal premisa de sus creaciones fotográficas. El resultado de este viaje es este recopilatorio de imágenes para dar forma a uno de sus proyectos fotográficos, titulado Into de porn [Hacia el vpornogratis]. En este recopilatorio delgada el contenido estético y la acción se deja entrever a través de insinuaciones que muestran las diferentes temáticas que rodean el mundo de la pornografía. La estética de las fotografías acentúa las expresiones de los rostros, las emociones y los pequeños detalles que más interesan a la autora. “Mi intención era captar esta realidad sin mostrar el sexo explícito. Intentaba no retratar el que más interesa al consumidor de fotografías o vídeos pornográficos”, remarca la autora.





Dice que el porno es una extensión de la vida misma y que su obra no pretende ni estigmatizar ni estereotipar el sector sino mostrar otra visión de la industria más allá del acto sexual.

Y es que la concepción de la industria pornográfica está cambiando en la medida que la sociedad también cambia. Más allá de los estereotipos, existen profesionales del porno que se oponen a la pornografía machista imperante y exigen escenas con una estética muy cuidada y con argumentos más cercanos al cine convencional que a la pornografía tradicional.

La idea de estos profesionales es innovar y apostar por proyectos que vayan más allá de las mujeres siliconades o de los miembros descomunales. Fluyen nuevos aires y los actores y actrices empiezan a encontrar más variedad de productoras donde pueden ejercer fuera de las fronteras del territorio español.