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Jueves 28 Mayo 2009

Soluciones a la disfunción erectil


La disfunción eréctil constituye un problema habitual que sufren, al menos, uno de cada 10 hombres y esta cifra se incrementa con la edad. Se ha calculado que afecta, en mayor o menor grado, a la mitad de los varones cuyas edades oscilan entre los 40 y los 70 años.



Soluciones a la disfunción erectil
Algunos hombres experimentan a lo largo de su vida un fallo ocasional para llevar a término o mantener una erección. Normalmente se trata del resultado de una vida estresante, del cansancio, de la ansiedad o del exceso de consumo de alcohol y de tabaco. Eso sí, sólo se considera impotencia cuando la incapacidad de mantener una erección suficiente para consumar el coito persiste en, al menos, un 25 por ciento de los casos.
Hasta hace unos 20 años se pensaba que la impotencia se debía únicamente a factores psicológicos, pero ahora se sabe que las condiciones físicas se encuentran presentes en casi el 75 por ciento de las personas que la padecen.
 
La influencia de la edad
Aunque la sexualidad no tiene edad, resulta evidente que con el paso de los años se producen ciertos cambios en el organismo de las personas. Se trata del resultado lógico del proceso de envejecimiento y es frecuente que haya un periodo refractario mayor, que es el tiempo necesario para una nueva erección; después de un orgasmo. De ello se deduce que la edad también afecta al tiempo necesario para excitarse y para conseguir la erección y lograr la consiguiente eyaculación.

Sin embargo, hay que dejar claro que la disfunción eréctil no constituye un problema exclusivo de las personas mayores. Simplemente este grupo acumula más factores de riesgo ya que sufren mayor número de patologías asociadas a esta disfunción. Además, por este mismo motivo, este sector de la población ingiere más medicamentos que pueden alterar la función eréctil.
 
¿Cómo se diagnostica?
A lo largo de estos últimos años, ha habido muchos avances en el tratamiento de la impotencia. Por este motivo resulta recomendable acudir al especialista, cuando aparezcan síntomas continuados, para que pueda buscar la solución más adecuada a este problema.

Una vez en la consulta, el médico seguirá el protocolo apropiado en estos casos para efectuar un diagnóstico exacto. En un primer lugar el médico abrirá una historia clínica del paciente. En ella recogerá los problemas médicos previos y actuales, como los medicamentos que toma el enfermo, su edad, sus antecedentes y otros condicionantes que puedan estar relacionados con esta patología.
Después, realizará un examen físico del paciente incluyendo una exploración del área genital, ya que puede aportar datos sobre posibles problemas sistémicos. Por ejemplo, si el pene no resulta sensible a la palpación, la enfermedad puede tener su origen en un problema neurológico. La revisión incluye también un tacto rectal. Además, se realizan pruebas de laboratorio, como los análisis de sangre, con los que se medirán los niveles de testosterona y se buscarán evidencias de otras enfermedades como, por ejemplo, la hipertensión arterial o la diabetes.
En algunas ocasiones, también resulta preciso realizar diversas técnicas de radiología diagnóstica, con las que se obtienen datos anatómicos del órgano genital.
 
Distintos tratamientos
Actualmente existen muchos tratamientos eficaces contra la disfunción eréctil. A pesar de ello, menos del 10 por ciento de los hombres que la padecen buscan ayuda médica.

La modalidad del tratamiento viene dictada por el problema específico que causa la impotencia, por lo que una vez definida la causa se buscará la solución más sencilla. Entre las distintas alternativas, destaca el hecho de cambiar los hábitos de vida que afecten a la salud de las arterias y las venas, como el tabaquismo, el consumo de alcohol y de grasas y la falta de ejercicio habitual. Otro punto importante consiste en aprender a relajarse y cambiar o reducir los medicamentos que puedan causar la impotencia.

La terapia conductual, dirigida por un especialista constituye otra solución y, generalmente, se realiza acompañado por la pareja. En determinadas ocasiones puede resultar muy útil la terapia transuretral, que consiste en inyectar un tipo de medicamento en el tejido eréctil para relajar los músculos lisos del pene y permitir que pueda tener lugar la erección.

La cirugía aporta una solución a través de distintos implantes en el pene. En la actualidad esta opción ha caído en relativo desuso, ya que se trata de un método arriesgado y bastante costoso. La última medida consiste en seguir un tratamiento de medicamentos orales que mejoran el flujo en el pene facilitando la erección. Esta solución supone la alternativa más sencilla y también la más popular entre los hombres, puesto que evita la intervención en el quirófano o la utilización de métodos más desagradables y dolorosos.

Eso sí, este tipo de medicinas deben tomarse bajo un estricto control médico ya que, como ocurre en otros casos, pueden aparecer efectos secundarios que el especialista tiene que controlar.
 
Cuestión de actitud
En la actualidad, acuden a la consulta del especialista un gran número de hombres mayores de 70 años que buscan un tratamiento para su disfunción eréctil.
Por esta razón, siempre hay que recordar que el proceso de envejecimiento aumenta el riesgo de desarrollar esta enfermedad, pero la actitud, y no solamente la edad, constituye la barrera más importante en el tratamiento de este problema.
 
 
Factores físicos que condicionan la disfunción eréctil
 
La deficiente circulación sanguínea hacia el pene, como resultado de arterias bloqueadas
 
● Excesivo drenaje de sangre desde el pene
● Daño o afección de los nervios que van hacia dentro o fuera del pene
● Efecto colateral de medicamentos prescriptos
● Diabetes
● Tabaquismo (por afectar al flujo sanguíneo en las venas y las arterias)
● Colesterol alto
● Enfermedades neurológicas
● Enfermedades crónicas que afecten a riñones e hígado.
● Enfermedades hormonales, como tener bajos los niveles de hormona masculina (testosterona)
● La cirugía (especialmente la cirugía radical de próstata)
 




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1.Publicado por armas armas el 16/11/2009 21:50
los problemas de hueso pueden tener influencia en la ereccion?

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