El Porno Gratis. Un espejo XXX en la vida sexual

diciembre 4, 2017 admin 0 Comments

“LA PORNOGRAFÍA ES UN ESPEJO de la sociedad en que vivimos”. Así es como la fotógrafa y documentalista Katia Repina ve la industria del sexo xxx y el porno gratis. Con el anhelo de retratar sensaciones, miradas, humanizar estereotipos y conocer el interior menos explícito de esta realidad, la autora decide, un día, adentrarse como fotógrafa en el mundo de la pornografía.

La realidad del Porno XXX y Porno Gratis en la sociedad

Durante tres años asiste a rodajes de películas en porno castellano y conoce actrices, actores y productores de reconocida trayectoria. Siempre va acompañada del objetivo de su cámara con la intención de descubrir la cara más íntima que esconde este universo contradictorio y capaz de convertir el cuerpo y el sexo en instrumentos frívolos de consumo.
Los instantes retratados por Repina nunca descuiden la calidad estética, la principal premisa de sus creaciones fotográficas. El resultado de este viaje es este recopilatorio de imágenes para dar forma a uno de sus proyectos fotográficos, titulado Into de porn [Hacia el mrpornogratis]. En este recopilatorio delgada el contenido estético y la acción se deja entrever a través de insinuaciones que muestran las diferentes temáticas que rodean el mundo de la pornografía. La estética de las fotografías acentúa las expresiones de los rostros, las emociones y los pequeños detalles que más interesan a la autora. “Mi intención era captar esta realidad sin mostrar el sexo explícito. Intentaba no retratar el que más interesa al consumidor de fotografías o vídeos pornográficos”, remarca la autora.

Dice que el porno es una extensión de la vida misma y que su obra no pretende ni estigmatizar ni estereotipar el sector sino mostrar otra visión de la industria más allá del acto sexual.
Y es que la concepción de la industria pornográfica está cambiando en la medida que la sociedad también cambia. Más allá de los estereotipos, existen profesionales del porno que se oponen a la pornografía machista imperante y exigen escenas con una estética muy cuidada y con argumentos más cercanos al cine convencional que a la pornografía tradicional.
La idea de estos profesionales es innovar y apostar por proyectos que vayan más allá de las mujeres siliconades o de los miembros descomunales. Fluyen nuevos aires y los actores y actrices empiezan a encontrar más variedad de productoras donde pueden ejercer fuera de las fronteras del territorio español.

La ACTRIZ QUE ROMPE TABÚES cómo el Sexo Anal, Follada, Porno Duro, Amateur…

La culpa de esta voluntad de cambio la tienen profesionales como Amarna Miller, licenciada en bellas artes y actualmente una de las estrellas internacionales del porno más cotizadas. El Amarna, pero, no encontró esta situación cuando sacó la cabeza, por primera vez, con 19 años, dentro del universo pornográfico.
Hablamos con ella sobre la evolución del porno, los tabúes, su experiencia como actriz y su visión de la industria. Amarna Miller es el nombre artístico de Marina, una madrileña nacida el 1990.
El Amarna dice que desde pequeña quería dedicarse al porno y a los 18 años empezó a enviar e-mails a todas las productoras españolas. “Las respuestas que recibí para trabajar como actriz porno fueron horripilantes. No me gustaban los argumentos, no me sentía identificada con los personajes que me ofrecían y la estética en términos de producción tampoco era de mi gusto. Después de esto decidí que el porno no era para mí”.
Pero cuando estaba estudiando bellas artes, la Amarna descubrió la fotografía y empezó a hacer fotos de sus amigas. Primero con ropa y después desnudas. En esta época creó Omnia X, la productora que montó con un socio y que ha sido su empresa durante cinco años. “Con este control decidí probarlo otra vez como actriz. Primero con lésbicos y después con heteros”. Por contrato advierte que sólo hará las prácticas sexuales que quiera y con los actores que quiera. A sus 24 años, el Amarna tiene las ideas claras: “Yo quiero hacer el que a mí me gusta como actriz. Y punto”.
Por eso ha realizado gran parte del trabajo al extranjero: “Descubrí que mi error había sido empezar a buscar trabajo en España. Aquí no hay calidad y afuera sí”.

Aún así, España continúa siendo una potencia del porno industrial. Existen productoras de renombre internacional como Private Media Group, que tiene la sede en Sant Cugat del Vallès. La compañía nació en 1965 alrededor de la revista sueca Private -la primera publicación porno a todo color-. Después amplió la oferta a otros formatos y ahora es una potencia en cine para adultos.
El problema es que con la aparición de internet, el porno se ha democratizado y ahora cualquier persona que tenga acceso a una Handycam, cámara web, etc. puede producir”, remarca la Amarna. Esto implica más producto pero también más competencia y menos presupuesto para realizar películas. “En el momento que alguien puede grabar una escena por 100 euros, por qué gastarse los miles y miles de millones que costaba antes hacer una película?”, añade.
Internet está pleno de pornografía y se puede encontrar de todo sin pagar nada. Ante esto, el director del Salón Erótico de Barcelona, Juli Simón, asegura que el negocio tiene que buscar nuevos caminos: “Al Salón Erótico hemos sido testigos privilegiados de esta realidad. Pasamos de películas de 35 mm en 80 y principios de los 90, al VHS y DVD en 90 (el segundo mató el primero)”.
Lo era de internet ha hecho cambiar la calidad de imagen (todo se hace en HD), las plataformas de pago y la forma de distribución con la aparición de las reproducciones gratuitas. Actualmente los móviles, el 3D, las tablets, las Google Glass, etc. son el futuro inmediato y las productoras ya trabajan en todo esto. “Es un sector tecnológicamente líder”, remarca Simón.
Es por eso que la industria evoluciona hacia otros caminos. Sin embargo, según el Amarna, en España los profesionales no se esfuerzan a buscar calidad. “Todo el que se vende en España es caspós y está muy encorsetado en una serie de parámetros impuestos desde los años 80. Nadie se ha dedicado a actualizarlos”.

EL SECTOR EN DESCENSO: El declive de los vídeos porno gratis. El vídeo de la polla para follar el culo de la tetona amateur

Actualmente, la industria pornográfica en el territorio español da trabajo además de mil personas entre artistas, directores, técnicos audiovisuales, técnicos informáticos y distribuidores ( webmasters ). A pesar de que es difícil de calcular, Simón estima que el volumen de facturación de la industria pornográfica en España ronda entre los 300 y 350 millones de euros anuales incluyendo el trabajo de los webmasters. Sin embargo, en los últimos años, el sector ha experimentado un descenso. “Hace cuatro años se podía facturar más de 500 millones de euros, pero los tubas (reproducciones gratuitas) y la piratería han afectado mucho el sector”, señala Simó.
Según datos del Salón Erótico de Barcelona, que este año celebra del 1 al 4 de octubre su sexta edición, este volumen de negocio ha bajado un 40% desde el 2011.
La mayor parte de la producción se hace por internet, donde el porno se consume por escenas y no por películas. Es por eso que se hacen pocas películas. Cada film consta de unas 6 escenas y en España se ruedan alrededor de 700 escenas al año, incluyendo todas las que se filman para productoras extranjeras.
En cambio, el mercado de la televisión funciona diferente. Las cadenas de pago emiten películas pero más del 90% son convenios con productoras españolas que compran los derechos de películas que se hacen en otros países, las doblan y las legalizan a través del ministerio de Industria y Cultura.
En el territorio español hay alrededor de 30 productoras diferenciadas en tres tipologías: porno gay, hetero y lésbico (aquí se incluyen las escenas BDSM y de porno para mujeres y amateur). Hilando delgado se puede hacer una cuarta categoría: productoras especializadas a filmar actividades con público, los llamados bukkakes y gang bang.
Aparte de las productoras, hay ocho directores freelance que filman escenas para compañías extranjeras europeas, pero, sobre todo, para las grandes productoras de los Estados Unidos que ven España como un mercado con muchos artistas que trabajan a unos precios inferiores a los de los Estado Unidos y un potencial mercado hispano que puede consumir sus productos.

Además de internet, el porno se distribuye a través de móviles, quioscos, sex shops, televisiones de pago y venta por correo. Si hablamos de sex shops, en España hay unos 200. Estas tiendas venden pocas películas y se han reconvertido en locales para vender juguetes eróticos. “Algunos todavía disponen de cabinas con películas o con actrices en directo donde el público paga por masturbar-se”, explica Simón.
No hay datos exactos del negocio por territorios pero el sector estima que el 55% del total de la producción pornográfica de España se hace en Cataluña. Esta cifra también ha ido a la baja. Hace tan sólo 10 años, Cataluña concentraba el 85% de toda la producción estatal. El otro país europeo y referente del sector es Hungría, pero la verdadera cúspide de la industria se concentra a Los Angeles.

ACTORES Y ACTRICES en ESPAÑOL MAL PAGADOS

A pesar del descenso de facturación, actualmente hay más actrices y actores porno que nunca en España por dos motivos: “Se filma mucho más y los consumidores exigen caras nuevas”, dice Simón. El director del Salón Erótico de Barcelona confirma que la crisis y el paro han provocado que salgan más actrices y actores a pesar de que “las escenas se pagan peor que nunca”. Un actor cobra entre 150 y 300 euros por escena. Excepcionalmente se puede pagar más, según el tipo de práctica sexual que exija el guion. Hace 10 años las mismas escenas se pagaban entre los 900 y los 1.500 euros.
“Las condiciones son bastante paupérrimas”, corrobora la Amarna. La actriz matiza que el dinero que ganan los actores no son equitativos a los elevados beneficios que reciben las compañías a expensas de la imagen de los profesionales. Además de los sueldos, este trabajo se encuadra en el marco del alegalitat y por eso no existe ninguna asociación de profesionales del sector que ampare, con cobertura legal, los actores y las actrices.
La industria no tiene un punto intermedio. En muchos casos los rodajes son eternos. Hay grabaciones que duran dos horas mientras que hay otros que pueden durar hasta 22 horas. Las fotografías de Repina consiguen plasmar estas largas e indiscriminadas horas de espera. “El porno no es tan sensacionalista como parece. También hay aburrimiento, dice”. Es así como la autora retrata caras, gestos y expresiones que denotan qué pasa detrás de las cámaras.

Nacho Vidal, Amarna Miller, Esperanza Gomez, Lucía Lapiedra y el resto de actrices porno españolas

No todas las actrices porno tienen la misma suerte de Amarna Miller ni están tan cotizadas. Hoy, la mayoría de actrices y actores aparte de rodar escenas tienen que hacer webcams ( porno live ) para ganarse la vida. “Es importante promocionarse. Yo dedico la mayor parte de mi tiempo a la promoción”, asegura la Amarna.
La vida de una actriz es corta como la de los futbolistas de élite. “Hacia los 30 años se acaba la carrera de actriz”, dice la Amarna. Con los actores no pasa el mismo, su carrera es mucho más larga, principalmente porque la mayoría de consumidores todavía son hombres. “Todas las chicas empiezan muy jóvenes. Cuanto más joven y atractiva seas mejor”, señala la actriz. Añade: “Cuando trabajas con el cuerpo tienes unos límites y ya sabes a que te enfrentas en el momento que decides dedicarte a esta industria”.
El Amarna lo tiene claro: “Mi límite es hacer el que me gusta. Si me apetece hacer una práctica pues la hago y, si no, no la hago. Mi sexualidad ha ido evolucionando a lo largo del tiempo”.
En sus inicios, la actriz sólo grababa escenas que tuvieran una alta calidad estética y con directores que hicieran buena cinematografía. Ahora se fija más en el actor y las prácticas que se le exigen hacer. “Si pienso que me tengo que sentir orgullosa en un futuro por haber rodado una escena y que me lo pasaré bien rodante, pues adelante”.
Al finalizar sus carreras, muchas actrices continúan dentro de la industria dedicándose a la producción, detrás de las cámaras o como ayudantes de productoras. Otros se pasan a las agencias de modelos, pero la mayoría continúan en el mundo del sexo haciendo de escorts o prostitutas. “Cuando te dedicas al trabajo sexual una cosa está relacionada con la otra. Si te gusta tanto el sexo para mostrarlo ante una cámara tiene sentido que también te guste practicarlo en privado a cambio de dinero”, señala el Amarna.
A pesar de los adelantos del sector, los actores y actrices porno todavía reciben mucha presión social. “Todo el mundo consume porno pero decir que te dedicas a la pornografía continúa siendo un tabú, sobre todo si eres una mujer. Si eres un hombre, no”, dice la actriz. “Pienso que no hay nada mejor que poder hacer el que quieras con tu cuerpo. Si la gente tiene complejos no es mi problema”, recalca el Amarna.
Todo y la voluntad de cambio, la industria todavía se mueve por clichés. Repina, en su web, se identifica con las palabras de Maria Llopis, personaje famoso dentro de la escena española postporno, cuando dice que todas nuestras miserias y las de la sociedad se reflejan en la pornografía. La frase lo resume todo: “No te preocupes que la pornografía dominante es sexista. Parece lógico. Tenemos el porno que nos merecemos”.

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