Reforma bancaria en el Reino Unido

diciembre 18, 2018 admin 0 Comments

Los mayores prestamistas británicos tendrán que revelar públicamente si pueden permitirse el lujo de pagar la factura de sus propios fracasos y liquidarlos de forma “ordenada”, como parte de los últimos esfuerzos del Banco de Inglaterra para evitar que se repitan los rescates de la era de la crisis.

Las evaluaciones públicas de los llamados “testamentos en vida” forman parte de los esfuerzos del banco central para garantizar que los prestamistas puedan fallar de forma segura, sin necesidad de dinero en efectivo del gobierno ni causar grandes trastornos en los mercados financieros, para el año 2022.

Consecuencias de la crisis

El Banco de Inglaterra asumió ese compromiso ante el Parlamento tras la crisis financiera de 2008, que dio lugar al rescate gubernamental de Royal Bank of Scotland y Lloyds.

Las últimas propuestas significan que los siete bancos más grandes del Reino Unido – RBS, Barclays, HSBC, Lloyds, Standard Chartered, el brazo británico de Santander y Nationwide building society – comenzarán a evaluar si están en condiciones de continuar operando en circunstancias en las que se dirigen a un cierre total o a una reorganización importante. Tendrán que demostrar que disponen de los recursos financieros necesarios para cubrir las pérdidas potenciales y que siguen haciendo negocios atendiendo a los clientes y a los contratos existentes.

Las primeras evaluaciones de los testamentos en vida de los prestamistas se entregarán a la Autoridad de Regulación Prudencial del Banco en septiembre de 2020, antes de que se publique un resumen de la preparación de cada banco en 2021.

Declaración importante a la vista

Aunque no será una prueba de aprobación/no aprobación, el Banco emitirá su propia declaración en la que se indicará si cada testamento vital es adecuado para el propósito o si requiere más trabajo, antes de la fecha límite de 2022.

Los mayores bancos comerciales del Reino Unido, que cuentan con al menos 50.000 millones de libras esterlinas en depósitos minoristas, tendrán que repetir el ejercicio cada dos años, además de las pruebas de estrés anuales del Banco de Inglaterra.

Las revelaciones propuestas -que ahora se someterán a consulta- pretenden hacer que los planes de resolución de los bancos sean “transparentes, mejor comprendidos y más exitosos”, dijo el Banco. Su objetivo es construir sobre la base de un “trabajo clave posterior a la crisis, imponiendo pérdidas a los inversores de bancos en quiebra, no a los contribuyentes”.

Jon Cunliffe, vicegobernador del Banco para la estabilidad financiera, dijo: “Las quiebras bancarias desordenadas pueden poner en peligro la estabilidad financiera, incluyendo la interrupción de los servicios más importantes que los bancos proporcionan a sus clientes.

“El Banco de Inglaterra ha estado trabajando para construir un régimen de resolución efectivo que asegure que los bancos puedan quebrar de manera ordenada con las pérdidas soportadas por sus inversores.”